Europa no debe subcontratar el rescate marítimo a Libia

El informe "Lugares de seguridad en el Mediterráneo: La política de la UE de responsabilidad en materia de subcontratación" de la Fundación Heinrich Böll señala que los Estados mediterráneos del norte de África no pueden considerarse "refugios seguros" y que, por lo tanto, la UE no puede subcontratar el salvamento marítimo a estos Estados, especialmente en el caso de Libia, país en guerra civil.

Desde 2014, más de 20.000 personas se han ahogado mientras huían en el Mar Mediterráneo. Los Estados miembros de la UE no logran acordar un programa conjunto de rescate marítimo y aceptan la muerte de estas personas para que el menor número posible de ellas llegue a Europa. Cooperan con las milicias criminales de Libia y aceptan deliberadamente las violaciones de los derechos fundamentales. Algunos políticos* incluso sugieren deportar a los fugitivos directamente al norte de África, incluida la zona de guerra de Libia.

En este contexto, el presente estudio tiene importantes implicaciones políticas, ya que señala que la UE y sus Estados miembros no pueden eludir su responsabilidad de salvar a las personas en el Mediterráneo.

Italia y Malta no pueden cerrar los puertos

La política de Estados de la UE como Italia y Malta de cerrar sus puertos y negar a los barcos de las ONG el acceso a sus puertos le cuesta la vida a la gente y es tan ilegal como trasladar el rescate a Libia.

Los Estados miembros y la UE deben rescatar a los fugitivos e inmigrantes* y llevarlos a los puertos europeos, no sólo por razones morales sino también por razones legales. Sus puertos debe permanecen abiertos a las naves de rescate.

La ruta más mortal del mundo

La ruta de Libia a Europa es la ruta migratoria más mortífera del mundo. la razón principal de ello es que la UE ha detenido sus actividades de rescate en el Mediterráneo. la operación naval Sophia, que salvó la vida de más de 40.000 migrantes*, puso fin a la operación. actualmente no hay ni un solo barco estatal de rescate en el Mediterráneo.

Las organizaciones civiles que tratan de llenar este vacío a menudo son obstruidas, perseguidas o sus barcos confiscados, y al detener todas las operaciones de salvamento marítimo y también impedir activamente que las ONG salven vidas, Europa es en parte responsable de la muerte de miles de personas en el Mediterráneo.

Este estudio deja claro que la UE y sus Estados miembros no pueden eludir esta responsabilidad subcontratando el rescate marítimo a Libia o a otros países mediterráneos del norte de África.

Libia y otros estados del norte de África no son refugios seguros

Libia es uno de los lugares más inseguros y peligrosos para los fugitivos en el mundo, y las personas interceptadas por la guardia costera libia son llevadas a campamentos donde son sometidas a condiciones inhumanas, tortura, violación, explotación e incluso asesinatos arbitrarios.

La actual política europea de apoyar a este guardacostas libio y convertirlo en el portero de Europa es profundamente inhumana y viola el derecho internacional, y la UE y sus Estados miembros tienen el deber de llevar a las personas a un lugar seguro donde sus vidas y su seguridad no se vean amenazadas y donde estén a salvo de la persecución. 

El estudio muestra que estos refugios seguros sólo existen en Europa, lo que significa que siete demandas políticas concretas:

1. ¡Necesitamos una misión europea de rescate marítimo!

Los Estados miembros deben ser proactivos en la realización de operaciones de rescate en el mar poniendo a su disposición buques y recursos, y la Comisión Europea debe coordinarlos y prestar apoyo financiero a los Estados miembros para mejorar su capacidad de salvar vidas en el mar. 

2. La cooperación de la UE con la Guardia Costera de Libia debe terminar

Europa no debe eludir sus obligaciones en materia de salvamento marítimo trasladando la responsabilidad a un país que en ningún caso puede considerarse un lugar seguro. La UE debe dejar de cooperar con Libia. En lugar de financiar a la guardia costera libia, que también es una asociación de caudillos, la UE debe invertir en su propia capacidad de salvamento marítimo.

3. Las personas rescatadas de la angustia en el mar en el Mediterráneo deben ser llevadas a Europa

el estudio muestra que ninguno de los estados mediterráneos del norte de África puede clasificarse en general como un refugio seguro. para los grupos vulnerables como las personas LGBTI u otras minorías, estos estados no son seguros. dado que no es factible determinar qué territorios serían seguros para las personas y cuáles no, a bordo de los barcos de rescate, Europa no puede eludir su responsabilidad y debe llevar a las personas a refugios seguros en Europa. esto también se aplica a los barcos de las ONG. la cooperación con la guardia costera libia es una violación del derecho internacional.

4. La criminalización e intimidación de las ONG debe cesar

Los capitanes* y los miembros de la tripulación no deben ser procesados por rescatar a personas en peligro en el mar. Estas personas son salvavidas*, no criminales. La Comisión Europea debe decidir que la ayuda humanitaria no debe ser penalizada por los Estados miembros.

5. La UE debe trabajar en estrecha colaboración con las ONG

Las organizaciones civiles no pueden eximir a los Estados miembros de su obligación de rescatar por sí mismos a las personas en peligro, pero pueden ayudar a salvar vidas. La UE debe apoyar a las ONG en el esfuerzo de rescate abriendo sus puertos a ellas, simplificando el registro de los buques para el rescate marítimo e informándoles sobre las emergencias.

6. Europa necesita un mecanismo de redistribución fiable

La Comisión de la UE debe desarrollar una alternativa solidaria y humanitaria al sistema de Dublín, en la que se respeten los derechos y deseos de los refugiados. También debe promoverse financieramente un alto nivel de solidaridad y preparación para recibir a los refugiados. En este contexto, debe tenerse en cuenta la preparación de las autoridades locales y regionales y las regiones y apoyarse con fondos de la UE.

7. La UE debe dejar de utilizar indebidamente los fondos de desarrollo para la prevención de la migración 

La UE apoya a la guardia costera libia a través del Fondo Fiduciario de la UE para África, lo que constituye un uso indebido del dinero que en realidad se destina a la cooperación para el desarrollo. El objetivo de la cooperación para el desarrollo es luchar contra la pobreza, no contra la migración. En general, es necesaria una transparencia mucho mayor sobre el uso que se da al dinero de la UE en terceros países.